Epigramas:
Y en mi camino, son unos cuantos, y siempre bien escogidos, los que me acompañan. Nos entregamos buenos recuerdos y recuerdos superados. Nos entregamos más vida a la vida. Ahí estoy y, aunque pueda echarte de menos —quién sabe, puede, quizás—, me veo y sé que sí: que estoy mirando hacia el lado acertado.
Epigramas:
Y desde aquí, desde lo alto, todo queda más lejos; y aunque quizás no lo vea más claro, sí mucho más pequeño.
Pero a TI, que estás a mi lado, a TI, te veo cada vez más grande.
Epigramas:
Amor a primera vista y, ahora sí, con paciencia, de mi talla.
Como la vida misma: por mucho que te guste, no te puedes calzar lo que te quede pequeño. Ya sabes lo que ocurrirá, no podrás llegar muy lejos y, además, te dolerán los pies.
Epigramas:
Hay hombres cuya mayor dependencia consiste en necesitar a una mujer que dependa de él.
Epigramas:
Hay personas que son el mejor regalo, y personas que son una lesiva estafa.
Epigramas:
Padres, hijos, hermanos, él, ella... Ningún vínculo te inmuniza contra la toxicidad: a veces hay que romper para que no TE rompan.
Epigramas:
Siento que me estoy muriendo poco a poco y, empezando por los pies; unos pies fríos que nadie me calienta, y una cabeza caliente repleta de astillas por arder.