miércoles, 18 de diciembre de 2013

Raíz cuadrada de menos uno

Me he fijado en ti al cruzar la calle, no tengo prisa y decido seguirte. Cierro unos instantes los ojos y evoco tus andares. Son los mismos. Me escuece la mejilla y la boca me sabe a sangre. Quisiera escupir, pero trago; delante de ti no podíamos hacer otra cosa.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

15 años y 2 semanas

Viernes, 13 de septiembre

¡Bonito día! Después de semanas de rumores hoy se confirmó. ¡Cómo no! Tenía que ser un viernes, siempre las buenas noticias se comunican a última hora de los viernes. No es casualidad, lo sueltan y te quitan del medio; te lo llevas puesto el fin de semana y el lunes habrá perdido gas.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Catedral

Y dos pasaron a ser una sola, después una sola pasó a ser dos, y luego dos más. Y así se multiplicaron en ascendente progresión. Piezas de una magnífica obra que respondían al código secreto gestado en aquella primera fusión. Luna tras luna, hasta alcanzar la décima, cada una adoptó su forma y cada una ocupó su lugar.

miércoles, 30 de octubre de 2013

La "no siesta"

¡Qué sueño! Si ya lo sabía yo: no me sienta nada bien trasnochar. Pero mereció la pena, ¡y tanto que si mereció! Fue divertido, sobre todo cuando se unió a nosotras aquel grupo. ¿Cómo se llamaba el fontanero…? ¡Qué rabia no acordarme! Tenía unos ojos preciosos, todo él era espectacular, de unas proporciones perfectas. ¿Cómo se llamaba…? ¡Fernando! ¡Eso es!, se llamaba Fernando, no debería haberlo olvidado, bien que bromeábamos cuando Isabel le empezó a hacer un estrecho marcaje: Isabel y Fernando; ¡caramba, qué coincidencia! Yo también quiero tener un grifo averiado.

viernes, 18 de octubre de 2013

Sigues vivo en mí

Hola, cariño:

He vuelto a casa y el giro de la llave me ha retorcido el alma.  Por un instante creí verte sentado en tu sillón favorito, levantar la vista y sonreír;  cerrabas el libro sujeto entre tus manos, te incorporabas, y avanzabas hacia mí para recibirme con tu abrazo y uno de tus besos apasionados.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Miedo a parar

Descendió del coche y recorrió los escasos metros, que le distanciaban de la puerta, con ese caminar que le distinguía: pisada firme, pasos cortos como si no tuviera prisa, y la cabeza adelantada como si desde su interior le emanaran deseos por llegar.

Saludó al policía de la puerta, quien le devolvió protocolariamente el saludo: –¡Buenos días, jefe!

jueves, 19 de septiembre de 2013

Felicidades, mi niña

Felicidades, mi niña. Es inevitable, siempre serás “mi niña”; es lo que tenemos las madres, que aunque os veamos crecer y madurar, siempre seréis nuestras niñas.

jueves, 29 de agosto de 2013