No era un atardecer cualquiera. Su encuentro casual de primeras horas le había dejado un poso amargo y desagradable.
Hay encuentros que nos remueven por dentro todo tipo de emociones. Encuentros que nos arrastran a un desagradable abismo donde uno se frotaría entero con tal de hacer desaparecer, por completo, cualquier rastro de un encuentro en absoluto deseado.
On ne voit bien qu 'avec le cœur. L'essentiel est invisible pour les yeux.
(Antoine de Saint-Exupéry)
domingo, 9 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
Vivir. Segunda parte. I
UNO
Despertó temprano y no esperó más. Se levantó
sigilosamente. Con mucho cuidado de no despertarla, de que no notara su
ausencia, de que no notara que, el cuerpo que hasta hace poco yacía a su lado,
ahora se distanciaba.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)