Miércoles,
lo esperaba. Hoy es distinto porque hoy es… miércoles. El día en el que me
encuentro con vosotros, y junto con vosotros, con el disfrute de las palabras.
El disfrute de como os brotan aquellas que logran decir de forma distinta lo
que decís. Las palabras que dicen B cuando están diciendo A. O simplemente las
palabras.
Me he
fijado en ti al cruzar la calle, no tengo prisa y decido seguirte. Cierro unos
instantes los ojos y evoco tus andares. Son los mismos. Me escuece la mejilla y
la boca me sabe a sangre. Quisiera escupir, pero trago; delante de ti no
podíamos hacer otra cosa.
¡Bonito
día! Después de semanas de rumores hoy se confirmó. ¡Cómo no! Tenía que ser un
viernes, siempre las buenas noticias se comunican a última hora de los viernes.
No es casualidad, lo sueltan y te quitan del medio; te lo llevas puesto el fin
de semana y el lunes habrá perdido gas.